¿Que tal un caldito para estos fríos? Conoce todos sus beneficios e incorpóralo a tu rutina.

El típico remedio de la abuela para cuando tenemos gripa o un resfriado es un caldo de pollo casero. Y es muy común que después de tomarlo sentimos un alivio impresionante. Pues esa sabiduría de las abuelas tiene mucho fundamento. Y es que en verdad, un buen caldo casero tiene muchísimas propiedades que nos ayudan no solo a restablecer la salud, si no a prevenir muchos otros problemas. Además de nutrirnos profundamente, este alimento es  una fuente de nutrimentos muy importantes para mantener nuestra salud.

¿Pero a qué nos referimos con caldo casero?

Un caldo casero es el resultado de hervir por periodos prolongados de tiempo las partes nutritivas  de un animal sano, incluyendo los huesos, con verduras, hierbas y especias. Es un alimento que ha sido ampliamente utilizado en varias culturas por su poder curativo. Y debido a  su delicioso e intenso sabor, tiene un gran lugar en las prácticas culinarias de la mayoría de las cocinas del mundo.

El caldo se puede hacer con huesos y partes de res, pollo, cordero, pescado, etc.

 

¿Por qué se considera un alimento curativo?

El caldo casero hecho con huesos y otras partes del animal es un alimento rico en nutrimentos esenciales para el cuerpo, que además son de fácil absorción.

Los principales nutrimentos contenidos en el caldo son:

  • Minerales como calcio, magnesio, fósforo, silicio, etc.
  • Colágeno, que al aplicarle calor se convierte en gelatina, la cual es rica en los aminoácidos, glicina, prolina, arginina, cisteína y glucosamina.

Por su alto contenido en estos nutrimentos ha demostrado ser efectivo para:

  • Alivio del Síndrome de Intestino con Fuga (mejor conocido como por su término en inglés “leaky gut”) que se ha encontrado que es una de las razones principales por las que se presentan alergias, enfermedades autoinmunes (lupus, alopecia, artritis reumatoide, etc.), padecimientos inflamatorios como colitis, fatiga, impedimento para la absorción adecuada de nutrimentos esenciales, entre otros. La gelatina contenida en el caldo ayuda a sellar el intestino, evitando fugas que se relacionan con todos los problemas arriba mencionados.
  • Combate la inflamación. Los aminoácidos como la glicina y la prolina tiene un gran efecto anti-inflamatorio en el cuerpo.
  • Problemas de articulaciones. El gran contenido de glucosamina y de sulfato de condroitina en el caldo casero ayuda a lubricar las articulaciones, previniendo el dolor.
  • Reducción de celulitis. De acuerdo a la investigación realizada por el Doctor Murad en su libro “The Cellulite Solution”, el alto contenido de glucosamina en el caldo casero es un gran auxiliar en la reducción de la molesta celulitis.
  • Fortalecimiento del sistema inmune
  • Huesos y dientes fuertes y sanos. Gracias al contenido de minerales de fácil absorción, la estructura ósea y dental se ve fortalecida.
  • Alivio de síntomas intestinales como estreñimiento, inflamación, etc. L gelatina suaviza la pared intestinal, permitiendo que mejoren etsos padecimientos.
  • Piel hermosa gracias a su contenido de colágeno y gelatina (la gelatina se obtiene a partir de la cocción del colágeno, lo que permite que sea mucho más absorbible). El colágeno es el encargado de darle firmeza a la piel, además de crear una “malla protectora “en las células de la epidermis, permitiendo que nuestra piel esté firme y tersa como nos gusta. ¡Un sustituto natural al botox!
  • Cabello y uñas resistentes. La gelatina es gran auxiliar para un rápido y sano crecimiento de tejidos como le cabello y las uñas.
  • Alivio rápido de resfriado y gripas. El gran contenido de cisteína ayuda a que el moco producido en las infecciones respiratorias se adelgace, lo que permite que se expulse más fácilmente.

 

Siempre prefiere el caldo casero.

¿Por qué preferir un caldo casero sobre uno enlatado o los que comercialmente se venden en cubos o polvos?

En primer lugar, hay que mencionar que los productos industrializados pasan por varios procesos que hace que se vayan perdiendo propiedades nutrimentales en los alimentos. Por ejemplo, los caldos de pollo enlatados rara vez tienen una buena gelificación, lo que indica que se ha mermado una importante cantidad de gelatina.

Por otro lado, los productos industrializados utilizan una gran cantidad de aditivos y conservadores, que en algunos casos pueden ser nocivos para la salud. Tal es el caso del glutamato monosódico,  muy utilizado en los consomés en polvo o en cubo. Este compuesto ha demostrado tener un impacto negativo en la salud de las personas, ocasionando dolores de cabeza, palpitaciones, etc. Además se cree que este tipo de compuesto puede generar daños en el hipotálamo, teniendo como consecuencia problemas en patrones de regulación hormonal.

 

La ventaja es que el caldo casero es súper fácil de hacer y además muy económico. Aquí te dejo una receta de cómo preparar un rico caldo para que puedas empezar a gozar todos sus beneficios.  LINK

 

FUENTES:

– Kaayla T. Daniel,( 18 de junio de 2013) “Why Broth is Beautiful: Essential Roles for Proline, Glycine and Gelatin,” Weston A. Price Foundation.  Fecha de consulta: Noviembre 2014. Disponible en: http://www.westonaprice.org/health-topics/why-broth-is-beautiful-essential-roles-for-proline-glycine-and-gelatin/

– Wellness Mama, Katie. “How to make Bone Broth. Fecha de consulta: Noviembre de 2014. Disponible en: http://wellnessmama.com/5888/how-to-make-bone-broth/

– Josh Axe , “Bone Broth Benefits for Digestion, Arthritis, and Cellulite”. Fecha de consulta: Noviembre de 2014. Disponible en: http://draxe.com/the-healing-power-of-bone-broth-for-digestion-arthritis-and-cellulite/

– Mercola, Joseph. “Caldo de Huesos – Uno de los Elementos Básicos en la Alimentación con Grandes Beneficios Curativos”. Enero , 2014. Disponible en: http://articulos.mercola.com/sitios/articulos/archivo/2014/01/04/beneficios-del-caldo-de-pollo.aspx

– Zia MSQamar KHanif RKhalil M. Effect of monosodium glutamate on the serum estrogen and progesterone levels in female rat and prevention of this effect with diltiazem”. J Ayub Med Coll Abbottabad. 2014 Jan-Mar;26(1):18-20. Disponible en: http://www.ncbi.nlm.nih.gov/pubmed/25358208